BEBER, FUMAR Y TOCAR
A fines de enero de este año, una pequeña marea de poleras negras borboteaba en un bar de Bellavista. Era el segundo regreso de Yajaira,la banda ícono de una escena que por más de diez años sostuvo el estandarte del stoner y el hard rock en Chile y Latinoamérica. Ahí estaban, entre el humo de los cigarrillos, arrojando riffs como ráfagas de lava.
Esta era una segunda patita. Una noche endemoniada que no se repetiría, donde los Yajairacompartieron escenario con Hielo Negro,un encuentro cósmico entre los que abrieron el camino y los que mantienen encendido el fuego como la llama de un Zippo.
Abajo del escenario estaban los mismos que batieron sus cabezas durante todo el tiempo en que ambas bandas hacían escuela. Los mismos que curtieron sus oídos con los riffs espesos de Black Sabbath, el hard rock setentero y el metal de fines de los 80, bebiendo cada fin de semana en las jornadas largas del Bar de René en Santa Isabel.

Fue luego de oír a ese par de bandas que varios de ellos tomaron los instrumentos. Acompañados de viejos equipos a tubo dieron sonido a una nueva escena de rock duro nacional, una escena desinteresada y desprolija, guiada por el deseo de montar los instrumentos en algún bar. Beber, fumar y tocar.
Una escena que rota en bares como El Óxido, El Padrino, Mist, Metalkolicos o el Clarita´s Pit of Hell, una casa/bar que se caía a pedazos en Recoleta. Una que se nutre en la autogestión, con diseñadores independientes como Rochastonero Lobenzo, la misma escena que hace tres meses llenó el Galpón Víctor Jara en la primera versión del De Coolto Fest organizado por Marco Canto, conductor del podcast De Coolto.
Es la gente que da vida al mejor rock duro nacional, personas que saben de bares con olor a vómito y minas ricas vestidas con cuero cabeceando en la barra. A continuación, una selección de bandas de esa escena, junto a un compilado cortesía de los grupos participantes. El mismo que pueden bajar gratis acá.
|